Acción Democrática: El partido socialdemócrata de Venezuela
“AD siempre ha sido un partido socialdemócrata (…) Admito que Acción Democrática es un partido reformista y los adecos somos orgullosamente reformistas”
Rómulo Betancourt (1978)
Acción Democrática es el partido socialdemócrata de Venezuela, comprometido con una Visión país progresista para el desarrollo humano de todos los venezolanos en libertad. Nos une a una tradición socialdemócrata global un recorrido común de luchas éticas y vivencias políticas, desde la oposición, desde la resistencia, desde las responsabilidades de gobierno, asumiendo la profundización de nuestros valores comunes en medio de un mundo cambiante, comprometidos siempre con el desarrollo humano de nuestras sociedades, con el progreso en libertad para toda la humanidad. He aquí nuestro recorrido dinámico de identidad, los lazos que nos unen a nuestra familia socialdemócrata, la línea que une a nuestro pasado, a nuestro presente, con el futuro que proyectamos construir junto con todos los venezolanos.
- Recorridos: tradiciones convergentes.
El socialismo democrático surgió como un proyecto de liberación que superaría al capitalismo liberal, teniendo en la clase obrera su protagonista fundamental. De allí que la formación de los partidos socialdemócratas, de las Internacionales Socialistas, se encuentra absolutamente ligado a la formación de los movimientos obreros. La agenda democrática era consustancial dentro del programa socialista, la ampliación de la ciudadanía de la mano de la expansión del sufragio era un punto central de gran parte de los partidos socialdemócratas, enfrentados con regímenes conservadores y aristocráticos.
La Revolución Rusa de 1917 produjo una ruptura profunda dentro del movimiento socialista mundial, en medio del debate con Lenin, el Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), con Eduard Bernstein, defendió su compromiso con las libertades y con el sistema democrático como un elemento consustancial con el socialismo, con lo que la socialdemocracia marcaba distancia, ideológica y práctica, con el totalitarismo comunista. Por ello, los partidos socialdemócratas europeos se enfrentaron, infructuosamente, dentro de los frentes populares, contra la emergencia fascista durante las décadas de los veinte y los treinta, defendiendo la libertad, el sistema democrático, los parlamentos electos, la sociedad abierta, frente a las hegemonías totalitarias.